Los Compuestos Orgánicos Persistentes (COP's por sus siglas en inglés), son químicos muy estables que se generan en la industria química o se producen de manera no intencional a partir de ciertas actividades humanas (procesos de combustión o generación de electricidad, entre otros). Los COP's se caracterizan por ser compuestos de alta toxicidad, resistentes a la degradación natural, con alto potencial de bioacumularse y gran capacidad para trasladarse a distancias considerables.
Representan una lista bastante extensa, donde la mayoría tienen en común en su composición dos elementos, el cloro y el carbono, conocidos con el nombre de organoclorados. Su utilización es muy variada, desde su uso como pesticidas –entre ellos algunos tan populares como el DDT, el lindano o el mirex– o productos como los PCB, retardantes de llama halogenados u organoestaños. No todos estos compuestos se generan de forma intencionada en la industria, algunos de ellos aparecen como subproductos no deseados procedentes de procesos industriales, como las peligrosas dioxinas y los furanos.
Los efectos de los COP´s en la salud y el medio ambiente:
Por su carácter tóxico, los COP's están ligados a una serie de efectos nocivos en la salud humana, como trastornos congénitos, daño al sistema inmunológico y respiratorio, problemas reproductivos, desórdenes de índole sexual, períodos de lactancia humana más cortos y mal funcionamiento endócrino. Otros síntomas de la exposición nociva a los COP's sobre la salud humana incluyen alergias, hipersensibilidad, daño al sistema nervioso, trastornos neurológicos de comportamiento y desarrollo, pérdida de la memoria a corto plazo y cáncer. La Organización Mundial de la Salud (OMS), a través de su Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer, considera a muchos de los COP's como potenciales carcinógenos humanos.
Los COP's muestran una alta persistencia en el medio ambiente debido a que presentan resistencia a la degradación por procesos naturales.
De acuerdo con el Convenio de Estocolmo, la persistencia de estos compuestos se determina mediante la evidencia de la vida media del producto químico en agua por más de dos meses o la vida media en tierra o sedimentos por más de seis meses.
Además de ello, la enfermedad más grave a la que estamos expuestos por el consumo excesivo de carnes u otros alimentos grasos contaminados con COP´s, es el cáncer.
Los seres vivos en etapa de gestación son los más vulnerables a los efectos tóxicos de los COP´s: los contaminantes pasan de la madre al feto a través de la placenta y luego, en una etapa posterior, a través de la leche.
Actuaciones sobre el problema
La Comunidad Internacional ha dado pasos importantes estableciendo marcos legislativos para la regulación y control de los COP.
El primer instrumento jurídico internacional vinculante sobre COP fue el Protocolo sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes, del Convenio de Ginebra de 1979, adoptado en Aarhus (Dinamarca) en 1998. Basado en este protocolo, el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) inició la negociación del Convenio de Estocolmo sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes, que se firmó en mayo de 2001 y entró en vigor el 17 de mayo de 2004. Tras presentar la ratificación el 28 de mayo de 2004, el convenio entró en vigor en España el 26 de agosto de 2004.
El Convenio establece la prohibición del uso intencional de los COP mencionados en el anexo A, las restricciones al uso de algunos COP para los que puede haber exenciones identificadas en el anexo B y las medidas a tomar para minimizar las emisiones no intencionales de las sustancias identificadas en el anexo C.
La Unión Europea (UE), de la que España forma parte desde el 12 de junio de 1985, ratificó también el Convenio y adoptó el Reglamento 850/2004 sobre COP, que tiene por objeto establecer un marco jurídico común para llevar a efecto las disposiciones del Convenio de Estocolmo y del Protocolo sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes, del Convenio de Ginebra de 1979.
La aplicación del Convenio de Estocolmo y del Reglamento 850/2004 representa en España una oportunidad para la creación de un sistema transparente, inclusivo y participativo en la eliminación de los COP. Ambos, Convenio de Estocolmo y Reglamento 850/2004, aseguran la coordinación y la coherencia con otros tratados anteriores.
Enlace/s relacionados
- Secretaría del Convenio de Estocolmo
- Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino. Contaminantes Orgánicos Persistentes
- Centro nacional de referencia sobre contaminantes orgánicos persistentes
- Eionet. Seguimiento de las emisiones de gases de efecto invernadero
- Vídeo de las conferencias "Para entender el Convenio de Estocolmo". Parte 1
- Vídeo de las conferencias "Para entender el Convenio de Estocolmo". Parte 2
- Vídeo de las conferencias "Para entender el Convenio de Estocolmo". Parte 3
Contacto/s relacionados
- Laboratorio de Medio Ambiente de Galicia:
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