Indicadores ambientales

En esta página se hace un breve resumen de los indicadores ambientales.

¿Qué es un indicador ambiental?

Según la definición dada por la OCDE, un indicador es un parámetro o valor derivado de otros parámetros, dirigido a proveer información y describir el estado de un fenómeno con un significado añadido mayor que el directamente asociado a su propio valor.

La Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) define un indicador ambiental como una medida que puede ser usada para ilustrar y comunicar un fenómeno complejo de manera simple, incluyendo tendencias y progresos a lo largo del tiempo.

De acuerdo con la definición del ministerio con competencia en Medio Ambiente, un indicador ambiental es una variable que ha sido socialmente dotada de un significado añadido al derivado de su propia configuración científica, con el fin de reflejar de forma sintética una preocupación social respecto al medio ambiente e integrada coherentemente en el proceso de toma de decisiones.

¿Por qué necesitamos indicadores ambientales?

Respecto a su utilidad, los indicadores ambientales presentan las siguientes funciones principales:

  • Proveer información sobre los problemas ambientales.
  • Apoyar el desarrollo de políticas y el establecimiento de prioridades, identificando los factores clave de presión sobre el medio ambiente.
  • Contribuir al seguimiento de las políticas de respuesta y especialmente sobre las de integración.
  • Ser una herramienta para la difusión de información en todos los niveles, tanto para responsables políticos, expertos o científicos y público en general.

Objetivos de los indicadores ambientales

Los principales objetivos en la utilización de los indicadores ambientales son los siguientes:

  • Resumir extensos datos en una cantidad limitada de información clave significativa.
  • Servir de herramientas básicas en el suministro de información sobre el estado del medio ambiente de forma que contribuya a la concienciación de los gestores públicos y de la población en general.
  • Ayudar tanto en la elaboración y evaluación de las políticas ambientales como en la integración de aspectos ambientales en las políticas sectoriales.

En definitiva, los indicadores ambientales se refieren a problemas ambientales socialmente relevantes y deben comunicar y orientar la interpretación de un dato, de tal modo que puedan ser útiles a los procesos de toma de decisiones y, en general, constituyan una buena base de consulta, completa y accesible, para un público amplio y no necesariamente experto.

Criterios que deben cumplir los indicadores ambientales

  • Validez científica: los indicadores deben estar basados en el conocimiento científico, siendo su significado claro e inequívoco.
  • Disponibilidad y fiabilidad de los datos: los datos necesarios para el diseño de los indicadores deben ser accesibles y estar basados en estadísticas fiables.
  • Representatividad: los indicadores deben estar fuertemente asociados a las propiedades que ellos mismos describen y argumentan.
  • Sensibilidad a cambios: el indicador debe responder a los cambios que se producen en el medio, reflejando las tendencias y posibilitando la predicción de situaciones futuras.
  • Simplicidad: los indicadores deben ser medibles y cuantificables con relativa facilidad. A su vez, tienen que ser claros, simples y específicos, facilitando su comprensión por no especialistas que vayan a hacer uso de los mismos.
  • Relevancia y utilidad: los indicadores no solo tienen que ser relevantes a nivel científico, sino también a nivel político, ya que deben ser útiles en la toma de decisiones.
  • Comparables: la información que aporten los indicadores debe permitir la comparación a distintas escalas territoriales y temporales.
  • Razonable relación coste/beneficio: el coste de obtención de información debe estar compensado con la utilidad de la información obtenida.