Acceso libre ata completar aforo
La mayor parte de nuestros paisajes forestales, como resultado de una combinación de uso intenso secular y abandono reciente, se caracterizan por ser muy monótonos, con baja diversidad de especies y edades, sin claros ni discontinuidades. Esto los hace muy vulnerables al cambio climático, en especial los grandes incendios y las sequías.
El reto es encontrar una forma viable de generar heterogeneidad paisajística en un ámbito territorial de gran extensión. La solución será necesariamente compleja: silvicultura allí donde sea rentable, trabajos silvícolas subvencionados donde sea necesario, pero también simulación de perturbaciones mediante quemas prescritas o recuperación de procesos ecológicos perdidos como la herbivoría. El problema se acentúa si consideramos factores de sostenibilidad económica, y la falta de capital humano en muchas zonas.
