Cada vez son más los viajeros y viajeras que durante sus vacaciones en la naturaleza se preocupan por dejar el lugar que visitan mejor que a su llegada. Tanto las personas consumidoras como las profesionales de la industria de viajes están preguntándose si es posible viajar de forma que cause menos daño al medio ambiente, o mismo ver de qué manera los viajes vacacionales pueden mejorarlo.
Este concepto de turismo regenerativo se hace eco de las prácticas de la agricultura regenerativa, destinadas a revertir el cambio climático, y no simplemente a retardarlo. Cuando se realiza de manera responsable, el viaje no solo “no daña”, sino que regenera y revitaliza activamente el entorno, produciendo resultados positivos para las comunidades y las economías. Estos desafíos representan una oportunidad para empresas y personas emprendedoras dispuestas a desarrollar oferta turística atractiva y de calidad en nuestro país.
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